martes, 27 de mayo de 2014

ELIMINANDO BACTERIAS SIN FARMACOS





E coli, Helicobacter Pylori 


Para eliminar las bacterias Escherichia coli mas conocida como E coli, Helicobacter Pylori y cualquier otra referente a las dolencias estomacales. dōTERRA tiene un aceite esencial Orégano y la mezcla Digestzen para regular el funcionamiento del sistema digestivo.







Digestzen


Entre sus aceites esenciales, dōTERRA tiene para los problemas estomacales, especialmente la Gastritis; Digestzen.

Esta mezcla puede mejorar la función digestiva. Los aceites de esta mezcla han sido estudiados por sus cualidades en equilibrar el sistema digestivo y en aliviar muchas dolencias de este sistema.

Los aceites esenciales que componen esta mezcla son:

- Jengibre
- Menta
- Estragón
- Hinojo
- Alcaravea
- Coriando
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UNA NUEVA ALTERNATIVA EN SALUD Y BIENESTAR AL ALCANCE DE SUS MANOS



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PREVENIR CÁNCER DE MAMA



Para prevenir el cáncer de mama, a evitar ciertos químicos del entorno





Investigadores elaboran lista de 17 sustancias cancerígenas porque provocan tumores mamarios.


Por: AFP

www.eltiempo.com


12:39 p.m. | 13 de mayo de 2014 

Científicos priorizan 17 sustancias relacionadas con el desarrollo de tumores mamarios en animales.

Científicos estadounidenses identificaron las sustancias químicas más cancerígenas presentes en el entorno cotidiano que las mujeres deberían evitar para disminuir los riesgos de cáncer de mama, en una pista que consideran importante para su prevención.

La investigación, publicada este lunes en la revista Environmental Health Perspectives confirma, así mismo, que los productos químicos que provocan tumores cancerígenos en las glándulas mamarias de las ratas también están vinculados al cáncer de mama en los humanos.

El estudio elaboró una lista de 17 sustancias cancerígenas prioritarias porque provocan tumores mamarios en los animales, a los que muchas mujeres están expuestas.

Se trata de productos cancerígenos presentes en la nafta, el gasoil y otras sustancias que emanan de los vehículos, así como ignífugos, solventes, corrosivos de pinturas y derivados de desinfectantes usados en el tratamiento del agua potable, entre otros.

"Esta investigación brinda elementos para prevenir el cáncer de mama identificando productos químicos prioritarios a los cuales las mujeres están más a menudo expuestas y muestra también cómo controlar esta exposición", explica el médico Ruthann Rudel, director de investigacion en el instituto Silent Spring de Newton (Massachusetts, noreste), coautor de la investigación.

"Estas informaciones guiarán los esfuerzos por disminuir el contacto con estas sustancias ligadas al cáncer de mama y ayudarán a los investigadores a estudiar cómo las mujeres se ven afectadas", añade.

Las investigaciones llevadas a cabo hasta ahora sobre el cáncer de mama no tomaban en cuenta la exposición de mujeres a una gran cantidad de productos químicos, sobre todo por la falta de información acerca de los productos que había que analizar para probarlos.

Según estos investigadores, los grupos de consulta de expertos de la Casa Blanca, el Instituto Estadounidense de Medicina y el Comité de coordinación para la investigación medioambiental y el cáncer de mama subrayaron que las sustancias químicas presentes en el entorno cotidiano eran una pista prometedora para la prevención de tumores malignos mamarios.

Reducir la exposición a productos químicos
"Todas la mujeres en Estados Unidos están expuestas a sustancias químicas que podrían aumentar el riesgo de cáncer de mama, pero lamentablemente este vínculo es ampliamente ignorado", comentó Julia Brody, directora general del Silent Spring Institute y coautora del estudio.

"Reducir la exposición a los productos químicos tóxicos podría salvar la vida de muchas mujeres", consideró, añadiendo que "cuando se habla a la gente del cáncer de mama, no piensa en el riesgo que representan las sustancias químicas".

Finalmente, lamenta esta investigadora, "los fondos asignados a la investigación sobre el vínculo entre el cáncer de mama y los productos químicos en el entorno sólo representan una parte ínfima del total".

"Es imprescindible que las industrias y el gobierno actúen para reducir la exposición a las sustancias más peligrosas", insistió Kristi Marsh, autora de una obra sobre el tema llamado "Little Changes".

Un cáncer de mama le fue diagnosticado cuando tenía 35 años y Marsh, que no poseía antecedentes familiares, lo atribuye a una exposición a químicos cancerígenos.

Para Dale Sandler, principal epidemiólogo del Instituto Nacional estadounidense de Ciencias de Salud Medioambiental (NIEHS), "esta investigación examina de manera extensa y profunda los datos toxicológicos y los biomarcadores vinculados al cáncer de mama". También es una "importante fuente de información" para estudiar el vínculo entre el entorno y el cáncer, dice.

Los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) van a incorporar recomendaciones del estudio al tiempo que se preparan para probar muestras mamarias de unas 50.000 mujeres en el marco de una investigación sobre hermanas para determinar las causas del cáncer de mama.

El cáncer de mama es la segunda causa de mortalidad por cáncer entre las mujeres en Estados Unidos con 40.000 fallecimientos estimados en 2014 y 232.670 nuevos casos diagnosticados, según el Instituto Nacional del Cáncer, que estima que unos 2,89 millones de mujeres padecen actualmente este tipo de cáncer.

miércoles, 14 de mayo de 2014


No soy ningún renacuajo', dice el espermatozoide
Bájele al estrés, no fume, beba poco y evite los golpes ahí abajo, ¡son nocivos!





La célula masculina pide respeto. "Respondo por la mitad de todo", cuenta en esta entrevista.


Por: CARLOS F. FERNÁNDEZ
12:16 a.m. | 14 de mayo de 2014  
www.eltiempo.com

Bájele al estrés, no fume, beba poco y evite los golpes ahí abajo, ¡son nocivos!


En un mundo que clama por la equidad y el respeto por las diferencias, yo, un espermatozoide, quiero reivindicarme, aunque sea ínfimo y a pesar de que tenga que actuar en tumulto con millones para hacerme presente.


Existir ya es difícil para mí, más si se tiene en cuenta que mi misión en la vida es ser la pareja de un óvulo esquivo que es diez mil veces más grande que yo.


Quiero que sepan que en la tarea de conquistarlo acaban sacrificados, en el altar de los cortejos, cientos de miles de mis congéneres.


Todos competimos en una carrera frenética y a la ciega, a codazo y a patada limpia, por llegar y entregar primero una carga que es, nada más ni nada menos, que la mitad de las características que tendría cualquier ser.


Por eso no admito que nos menosprecien; hacerlo sería mirar con desdén el valioso aporte del varón, ese que tiene como gran distintivo la factoría en la que me crié: los testículos.


‘Así vivo yo’


Permítanme hacer un recuento de mi corta, incierta y casi siempre sufrida vida.


A nosotros nos producen por montones, todos los días. Es más, las fábricas chinas son unas aficionadas al pie de los testículos, que funcionan en cada varón desde que cumplen los 12 años y de manera ininterrumpida, a un ritmo de 10 mil a 30 mil millones de espermatozoides por mes.


Si todos lográramos colonizar un óvulo (en caso de que los hubiera, claro) podríamos poblar el planeta entero cuatro veces en un mes. Así que respetico…


Desde que empiezan a fabricarme en mi casa, mejor dicho, desde la etapa de espermatogonia, hasta que estoy madurito y listo para entrar en acción, quiero decir, cuando ya soy un espermatozoide hecho y derecho, pasan alrededor de dos meses y medio. Y les doy un datico: diariamente 500 millones de nosotros, ya maduros, son inventariados en ambos testículos; ahí nos vamos acumulando como un ejército, listos para ir allá, a donde toca ir.


‘Soy un bólido’


Y ya que me dejaron hablar de mí, aprovecho para exigir que dejen de compararme con los renacuajos, por favor.


Soy cabezón como una ojiva; allí guardo 23 cromosomas repletos de ADN que determinan el sexo de la descendencia, entre muchas otras características.


Como cabezón que soy, tengo un sombrero que se llama acrosoma. En él porto una especie de herramienta, en forma de enzimas, que ablanda la pared del óvulo para que yo pueda hacer mi entrada triunfal con mi valioso equipaje.


Debajo de mi cabeza hay una especie de cuello tortuga donde están las mitocondrias. Estas son como generadores que me dan la energía que necesito para trasegar por laberintos oscuros tras el óvulo.


Tengo, además, una cola que es una maravilla de la ingeniería de propulsión. Ella me permite, literalmente, nadar a la vertiginosa velocidad de tres milímetros por minuto. ¡Tres milímetros por minuto! Les parecerá poco, pero a esa escala yo soy un bólido de verdad. Al lado mío, el tal Michael Phelps sí es un renacuajo.


Soy consciente de que, salvo los urólogos y los especialistas en fertilidad, nadie más se atreve a hablar de mí en un coctel; sé que en general mi nombre produce sonrojos y la materia en la que nado sí que obliga a bajar la mirada y a cambiar de tema. Nado entre semen y punto.


Por si no saben qué es, se los explico: es ese líquido lechoso (perdón por lo prosaico) que es liberado durante la eyaculación al final del acto sexual. Para mí es una maravilla: me nutre, me da energía y me transporta.


Nadie se da el lujo de moverse como yo en esa ‘piscina’ compuesta de nitrógeno, ácido úrico, fructosa, fosforociclina, glucosa, sodio, amoníaco y ácido ascórbico. Envidiable, ¿no?


Y a riesgo de que pongan cara de asco diré que, según los que saben, cinco centímetros de este líquido es tan nutritivo como la clara de un huevo. Dejémoslo ahí.


Por último, quiero compartirles algunos de mis gustos personales o mejor espermatozoidales: prefiero el frío, pero no la vida a la intemperie; por eso, nos quedamos fuera del cuerpo, dentro del escroto. También tengo quién me cuide; las células de Sertoli se fajan con el que sea para evitar que el cuerpo me destruya, porque soy haploide, es decir, la mitad de una célula normal.


Y aun así, con mi cabezota levantada, puedo decir orgullosísimo que yo soy el responsable de la mitad de todo.


Cuídenme, por favor

Evite: algunos antibióticos como la tetraciclina, la zentramicina y la eritromicina (salvo que se los formule un médico), así como los anabolizantes con esteroides. Ellos atentan contra la fábrica.

Cuidado: los varicoceles (várices del área testicular), las fiebres, las infecciones urinarias no controladas, los tumores, las inflamaciones, el virus de las paperas y algunas enfermedades venéreas pueden reducir de manera dramática nuestra cantidad y calidad.


Temperatura: diga no a todos los hábitos que aumentan la temperatura en el área genital, como la ropa interior ajustada, pasar sentado mucho tiempo, trabajar en áreas muy cálidas o con el ‘laptop’ en las piernas.

martes, 13 de mayo de 2014


Quiérame, dice el corazón



www.eltiempo.com

Fecha de publicación 6 de mayo de 2014


Sé que usted me nombra mucho, pero poco me cuida. He tolerado que me delegue tareas que en realidad no tengo, como responder por sus amores o malquerencias y hasta dictarle sus presentimientos.


Si prefiere seguir creyendo todo eso de mí, hágalo, pero hoy tengo la obligación de decirle que soy una mera bomba de músculo que cumple una simple y prosaica función hidráulica.

Respondo por llevar la sangre a donde usted la necesita, esa es mi función. No niego que sea importante, pero hasta ahí.

Como músculo que soy necesito entrenamiento, lo que fácilmente usted me daría si diariamente en mi nombre usted trota, camina o se mueve por 40 minutos, sin fatigarse.

Sepa, además, que en sus manos está evitar ponerles obstáculos a los ductos por los que circula la sangre, si pone a raya las grasas, a ese ser abominable que se llama cigarrillo y si mantiene su presión arterial controlada.

Si no me ayuda con eso me obliga a exigirme más y a trabajar en exceso, lo que seguramente hará que me agrande, que me estire hasta volverme fofo e insuficiente.

Entienda que no necesito más de lo que requiere cualquier órgano: una buena oxigenación a través de las arterias coronarias, que usted debe cuidar. No olvide que cuando ellas fallan me veo en la obligación de protestar, porque me infarto.

Si le quedó claro, ¿qué espera? Coma sano, bájele a la sal y al estrés. Y quiérame, por favor, ¿si?.